Primeros pasos al zero waste

Estamos muy contentos y motivados que esta comunidad este creciendo y más que están con toda la actitud de cambiar de hábitos, pero claro también se necesitan medios, así que vamos a empezar con los primeros pasos al zero waste.

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Como ya vimos en el reto de enero, tu primer arma es la apertura de consciencia y la toma de acción hacia  el Beat the Waste, o sea a apalear a la basura.

Cabe aclarar que no se trata de salir corriendo y hacerte de todos los siguientes artefactos,  lo recomendable es:

  • Utilizar lo que ya tenemos
  • Darle segunda vida a las cosas, como a los textiles por ejemplo
  • Usar hasta terminar lo que tienes y al reponer hacer una compra “zero waste”

1. Bolsas reutilizables:

Las bolsas de plástico (polietileno) son casi imposibles de reciclar, la mayoría de los países las mandan a China a su reciclaje pero claro ahora China ha prohibido esa importación… Dejemos de colaborar en esas 8 millones de toneladas plásticas que llegan a los mares cada año.  

Hay varias opciones para bolsas reutilizables.

  • Hazlas tú: Puede ser con ropa que ya uses
  • Manda a hacerlas: A parte de generar empleo, las haces más resistentes siendo a máquina. Si puedes que sean de algún material sostenible como bambú o cáñamo.
  • En nuestro caso elegimos ONYA que están hechas de plástico de botellas recicladas, ya que no teníamos tela para reutilizar.

Al principio puede que se te olviden por la falta de hábito, pero cada que las desocupes déjalas de nuevo en tu coche, bolsa o mochila donde sea que eviten ese olvido.

Dependiendo el tamaño su función

  • Las pequeñitas van genial para contener las compras a granel, las frutas y las verduras.
  • Las grandes para transportar toda la compra.

Vas a querer utilizarlas en todas las compras, lo cual fomentara que adquieras tus productos a granel, sin empaques y sin ingredientes y procesos químicos.  

2. Botella reutilizable:

Aproximadamente solo el  20% de las botellas de plástico son recicladas.

Nosotros llevamos 2 años con las botellas de acero klean kanteen y las amamos, es muy ligera y es tan bonita y útil que no se nos olvida nunca. Cada peso invertido ha valido la pena.

3. Pañuelos de tela:

El zero waste siempre me hace sentir como un volver al pasado, a recordar como vivían los abuelos. Volver a los orígenes también es avanzar. 

  • Para la nariz: en lugar de papel nuevo con químicos, usa un juego de pañuelos lindos de algodón.
  • Para la cara: Yo solía usar los papelitos de arroz para limpiar el exceso de grasa de la cara, pero me hecho unos cuadritos con camisetas blancas viejas para ello.
  • Desmaquillar: Esos mismos cuadritos tengo unos para con agua micelar quitar el maquillaje y con aceite de jojoba desmaquillar los ojos.  Puedes usarlos también para despintar las uñas.
  • Ir al baño: Sí también, otros más específicos para pipi.

4. Trapos de cocina y limpieza en general

Nos han metido el plástico por todos lados, y si no voy a negar que la microfibra es buenísima para limpiar, pero limpiar la casa ensuciando el planeta, mmm… como que no compensa mucho, ¿no crees?

Recuerda que los textiles sintéticos en cada lavado sueltan micro partículas invisibles al ojo humano que terminan siendo alimento para peces.

Los trastes se pueden dejar secar en el escurridor y utilizar periódico para los vidrios y para la limpieza general  trapos de algodón, cáñamo o bambú o las jergas y franelas de toda la vida.

Ojalá los consigas sin empaques, etiquetas ni plásticos, no como nosotros.

5. Popotes reutilizables

La verdad soy una dependiente de los popotes, de niña tenía reutilizables de plástico y cuando mi mamá decidió que era lo suficientemente mayor para beber del vaso, deje de consumir leche, adiós a la leche a los 8 años.

Con los licuados y jugos verdes me saben mejor con popote, tal vez son manías, pero los necesito.

  • En lo personal preferimos los de metal, ya que duraran eternamente… si no lo pierdes.
  • Los de bambú como segunda opción, ya que los de vidrio se rompen muy fácil.
  • Evita los de cartón y plásticos suaves, remediemos la sobreproducción.

6. Esponjas, estropajos y escobas

Igualmente las esponjas plásticas sueltan esas micro partículas en cada uso.

  • A nosotros los que mejor nos ha funcionado son las esponjas de mar que encontramos murtas en las playas.
  • Otra opción es la luffa o los zacates de ixtle.

Todas las esponjas guardan bichitos y restos indeseables, déjalas remojando en agua con vinagre una noche a la semana y listo, como nueva. Aun así cámbialas cada tres meses.

  • En lugar de plástico preferible usar escobillas y escobas de paja que venden en los mercados y tianguis.

Lo mejor que todo esto es compostable.

7. Copa menstrual

Hay una vida antes de la copa menstrual y una después, honestamente te da tanta satisfacción el tener la conciencia limpia de desperdicios eternos.

Sin contar el montón de dinero que te ahorras.

La relación contigo misma mejora, aprendes a conocerte, a tocarte sin tapujos y a ver la menstruación como un ciclo en donde empiezas cada mes, a disfrutarlo porque ya conoces cómo reacciona tu cuerpo y a sacarle ventaja a cada momento del ciclo.

En especial las toallas de tela solo he usado las minis para los últimos días en donde ya la copa es demasiado, pero si gustas puedes usar solo la copa o solo las toallas, cada una es diferente. 

8. Tuppers o contenedores

Ahora venden los tuppers libre de Bisfenol A (BPA) que es un químico tóxico que endurece el plástico, pero claro no sabemos que están poniendo en vez de este producto.

Los contenedores al calentarse con la comida sueltan todos los tóxicos que contiene el plástico, hay varias soluciones a esto.

  • Si vas a deshacerte de ellos no los dones porque entonces estarás pasándole el problema a alguien más.
  • Asegúrate de dejarlos en el bote del reciclaje o directamente llévalos a un centro de acopio.
  • Guardarlos para almacenar otras cosas como hilos, cosas de manualidades, etc.
  • Si decides seguir utilizándolos para comida, que sea comida seca como semillas o pasta o comida en frío (esto como última opción).
  • Puedes adquirir unos contenedores de acero para transportar comida a la escuela o al trabajo.
  • Para casa nosotros hemos optado por guardar todo en frascos de vidrio.

9. Wraps o telas con cera candelilla

Estos son fáciles de hacer y son buenos sustitutos para el papel transparente o al aluminio, también sirven para congelar.

El papel transparente si que hay que eliminarlo por completo ya que es peor que las bolsas de plástico.

El aluminio no es aconsejable para los alimentos pero en caso especial de necesitarlo, se puede lavar y reutilizar o poner en el bote del reciclaje ya que es altamente reciclable.

10. Composta

Los desechos orgánicos no se desintegran en el basurero, solo generan plagas y enfermedades al estar en descomposición.

A diferencia que en composta vuelven a la tierra, puede ser complicado al principio, claro es un gran avance y es diferente a lo que estamos acostumbrados. El esfuerzo vale la pena, cuando ya no tienes bote de basura es una gran satisfacción.

También es una gran responsabilidad ya que la composta está viva, pero no significa que debas hacerlo todo tú.

  • Infórmate si en tu colonia hay algún parque o escuela que haga composta.
  • Júntate con familiares o los vecinos de la cuadra
  • Proponlo en tu comunidad para hacerlo de manera conjunta

Que esto nos sirva para convivir, unir fuerzas y conocimientos, enseñárselo a los pequeños de la casa para que crezcan con ese hábito y les sea algo cotidiano.

Lo más importante es como todo disfrutar el proceso sin estresarte, por supuesto que es un desafío, pero hay que respetar y aceptar nuestro propio camino, puedes hacer un cambio radical o puedes ir paso a paso, solamente establece tus prioridades.

¡Todas nuestras buenas vibras oveja verde!

Quedamos en espera de tus comentarios, dudas y sugerencias.

¡Únete al cambio!

Este blog está escrito en base a nuestras experiencias y aprendizajes que hemos adquirido a través de los años. 

Recuerda que cada cuerpo y hogar es único y requiere diferentes tiempos y soluciones.

Beat the Waste, es un camino de transformación holístico hacia una vida minimalista y saludable.